¿Es rentable invertir en el desarrollo competencial?

El desarrollo competencial hace referencia al desarrollo de aquellas características personales relacionadas de forma causal con éxito en un determinado lugar de trabajo.

Según la Wikipedia, las competencias son las capacidades con diferentes conocimientos, habilidades, pensamientos, carácter y valores de manera integral en las diferentes interacciones que tienen los seres humanos para la vida en el ámbito personal, social y laboral. Las competencias son los conocimientos, habilidades y destrezas que desarrolla una persona para comprender, transformar y practicar en el mundo en el que se desenvuelve.

La noción de competencia, referida inicialmente al contexto laboral, ha enriquecido su significado en el campo educativo en donde es entendida como un saber hacer en situaciones concretas que requieren la aplicación creativa, flexible y responsable de conocimientoshabilidades y actitudes.

Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir se convierten en tres pilares de la educación para hacer frente a los retos del siglo XXI y llevar a cada persona a descubrir, despertar e incrementar sus posibilidades creativas, permitiendo que aprenda a ser.

Estas competencias transversales no nos las enseñan específicamente en el colegio, ni siquiera en la universidad, y son imprescindibles para desenvolvernos en los entornos laborales actuales.

Entonces, ¿qué podemos hacer las organizaciones?

Podemos contratar a personas que ya tengan de manera natural presentes estas competencias, o podemos ayudar a nuestro personal a desarrollar estas competencias dentro de la organización.

Invertir en el desarrollo competencial de nuestro personal es uno de los refuerzos positivos más potentes que hay y forma parte del salario emocional que tanto demandan:

  • Tenerles en cuenta: reconocimiento.
  • Mostrar nuestro interés por su crecimiento personal y profesional: autoestima.
  • Facilitar la adquisición de herramientas que necesitan en su día a día para hacer mejor su trabajo:
  • Dar forma, sentido y significado a los valores que cuelgan de las paredes de la oficina:

Y, ¿es rentable para la empresa?

Invertir en el desarrollo competencial tiene unos beneficios palpables a corto, medio y largo plazo:

  • Aumento de la motivación.
  • Mejora del compromiso.
  • Mejora del clima laboral.
  • Aumento de la productividad.
  • Mejora del trabajo en equipo.
  • Mejora de la comunicación.

¿Puede nuestra empresa prescindir de dichos beneficios para tirar adelante? Creo que esta debería ser la verdadera pregunta.

Las competencias transversales se pueden aprender. Sabemos que no es fácil ni rápido, pero es el mejor camino para crecer y evolucionar. Para ser diferentes.

Al final, todo es un proceso. Un proceso que debería impregnarse desde arriba hacia abajo (si se me permite utilizar la visión de las empresas piramidales), empezando por el Director General y terminando por los comerciales o las señoras de la limpieza. Si lo hacemos desde abajo hacia arriba generará confusión y frustración al comprobar que lo aprendido no puede aplicarse porque su superior ni lo aplica, ni lo facilita, ni lo valora y muchas veces, ni lo comparte.

Siempre, siempre, siempre, la mejor manera de enseñar, es dar ejemplo.

Déjanos un comentario

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Refrescar Captcha captcha txt

Introduce tu búsqueda